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La
historia Maya
prehispánica dura unos 2000 años aproximadamente. Los Mayas fueron una auténtica
civilización con historia:
conocieron y usaron la escritura para dejar constancia de sus conocimientos, sus
creencias, sus vidas cotidianas, etc. Desgraciadamente, la llegada de los españoles a centroamérica trajo muchísimas consecuencias negativas para estas
civilizaciones precolombinas; una de las más tristes fue la protagonizada por el franciscano
Diego de Landa.
Este personaje, tras crear un auténtico ambiente inquisitorio,
protagonizó un desgraciado hecho histórico llamado "auto de fe" en Maní
(Yucatán) el 12 de
julio de 1562 cuando castigó a los "indios paganos" y quemó un número
incalculable (se estima
en millares) y valiosísimo de códices, escritos, objetos y
esculturas mayas. Ya en 1558 había realizado una dura expedición punitiva en Chichen Itza y arrojado al Cenote Sagrado
otro valioso número de objetos sagrados mayas,
tratando de desacreditar este lugar como sitio de veneración y peregrinación de
la religión maya. Su excesivo celo y crueldad provocó la indignación de sus
colegas y es acusado ante el rey y el Consejo de Indias por crear temor en la
población e irritar a los indios y colonos. Tras estos sucesos, tuvó que dar cuenta
de sus hechos delante de la Audiencia de México, y posteriormente delante
del Consejo de las Indias. Por esta causa regresó a España en 1563 para su proceso. Se
quedó en Guadalajara, y posteriormente en Toledo como maestro de los novicios de San Juan
de los Reyes. Escribió allí -probablemente- su Relación de las Cosas de Yucatán
en 1566, para su defensa.
Una vez rehabilitado, fue nombrado obispo de Yucatán y
volvió a México en 1572. Escribió una doctrina cristiana en lengua maya, impresa en Mexico en 1575, de la que no queda ninguna copia. Murió en Mérida
(Yucatán, México) en 1579.
Curiosamente en el tramo final de su vida colaboró en la "recuperación"
-creando diversos escritos- de un gran número de informaciones sobre la historia antigua de los Mayas,
sus costumbres, sus creencias, sus monumentos, etc. Llegó a describir los
calendarios Mayas, lo que sirvió de ayuda posteriormente a los investigadores para fechar con precisión sus
inscripciones. Tal fue el impacto negativo sobre la cultura Maya de las acciones
realizadas por Diego de Landa y sus secuaces, que actualmente sólo se conservan
cuatro códices Mayas, de diverso contenido (astronómico, etc.) de los miles de
escritos que se estima realizaron los Mayas.
La civilización Maya surge realmente
hacia el año 500 a.C. en lugares como Nakbé y El Mirador, ubicados en el departamento
guatemalteco del Petén. Luego se extendió a lo largo de unos 300.000 km
cuadrados hasta conformar un espacio geográfico al que llamamos MAYAB,
básicamente en un ecosistema de bosque tropical lluvioso, aunque las diferencias
climáticas entre las regiones que lo componen son bien notables. El MAYAB
estaría formado por la actual península del Yucatán (México) llegando hasta sus
límites en una zona compartida en la actualidad por los estados mexicanos de
Tabasco, Chiapas, Campeche, Yucatán y Quintana Roo, y las repúblicas de
Guatemala, Honduras y Belice. (En
la foto adjunta la ciudad Maya de Tulum fue una excepción en la civilización
Maya, pues es la única conocida que se construyó al lado del mar).
Los mayas fueron un pueblo
básicamente agrícola, por lo que su relación con la tierra fue muy importante,
llegando a ser fundamental en el aspecto religioso, donde aparece constantemente
en lo relativo a mitos, rituales y creencias.
A partir de la información
arqueológica (básicamente) se pueden establecer los siguientes períodos para el
análisis de la civilización Maya:
Período Preclásico (de formación y
diferenciación de la cultura Maya): años del 1.500 al 500 a.C.
Período
Clásico (de desarrollo y
florecimiento): años 500 a.C. a 800 d.C.
Período Epiclásico (o central): años
800 a 1000 d.C.
Período Postclásico (de progresiva
decadencia hasta su desaparición): años 1000 a 1700 d.C.
En el apogeo de su desarrollo
(200-900 DC), los Mayas construyeron templos y centros ceremoniales comparables a las
pirámides de Egipto (por cierto, el número de pirámides construidas por los
Mayas se cuenta por millares, frente a las pocas decenas levantadas por los
Egipcios...). Desarrollaron un calendario más preciso que el que
actualmente utilizamos, lo cual es una verdadera demostración de sus
avanzadísimos conocimientos astronómicos, mérito que se ve aumentado si
consideramos los utensilios primitivos de los que se valían para observar el
espacio. Describieron perfectamente el curso de Venus; predijeron acertadamente
eclipses solares y lunares; inventaron un complejo sistema de escritura e
implementaron técnicas de agricultura altamente sofisticadas. En cuanto a las
matemáticas también destacaron notablemente, siendo muy adelantados a su tiempo
conociendo y utilizando el "cero".
De manera más o menos repentina, y a
partir del período epiclásico, la civilización Maya entró en decadencia y
prácticamente desapareció como tal en unos pocos años. Realmente aún
desconocemos las causas de esta decadencia y desaparición, aunque hay varias
teorías al respecto: fuertes sequías repentinas, invasiones extranjeras (¿de
origen azteca?) y enfrentamiento popular contra las clases nobles dominantes,
son algunas causas que muchos señalan como "detonantes".
La Medicina
entre los antiguos Mayas era una mezcla de ciencia y religión. Los Mayas tenían
muy en cuenta las relaciones de su Calendario, Astronomía y Astrología con la salud
y enfermedad. La medicina era practicada principalmente por sacerdotes, que
recibían un extenso entrenamiento y heredaban su oficio. En Maya la palabra
MEN
se refiere a los procesos de la mente. Sería el equivalente a la psiquiatría
moderna. Ellos consideraban que la mente era muy importante, y ponían un
especial énfasis a la
conexión de la mente y el cuerpo en el contexto de la salud.
Está comprobado que los Mayas
suturaban heridas con cabello humano, usaban cabestrillos para la
curación-recuperación de fracturas,
por poner unos ejemplos característicos de sus elevados conocimientos para
aquella época. Eran "cirujanos" habilidosos y hacían prótesis a base de jade y turquesa,
además de rellenos también de jade y pirita de hierro. Al menos tres enfermedades clínicas: la
Pinta, la Leishmaniasis, y la Fiebre Amarilla -así como varios síndromes
psiquiátricos- fueron descritos por los Mayas.
Utilizaron multitud de hierbas,
resinas y cortezas de árboles y arbustos con fines terapéuticos. Las hierbas,
por ejemplo, eran usadas para fines terapéuticos tan diversos como: contención de hemorragias,
verdaderos complementos
vitamínicos, para tratar y cerrar heridas en el tejido muscular, y también como
emplastos a modo de vendajes.
Además de hierbas, cortezas y raices de plantas y arbustos, conocían y
usaban ciertos hongos y -curiosamente-
algunas piedras a las que otorgaban propiedades curativas. El Jade -por ejemplo-
era usado para tratar problemas de espalda y riñón. De hecho la palabra Jade se
deriva del Español "Piedra de Ijada". Por esta razón era llamado
también Lapis Nephriticus siendo adoptado su uso por los conquistadores y derivando el
término a nefrita.
Un tema central era el papel
favorable o desfavorable de
la dieta.
Ellos creían que había alimentos "fríos" o
"calientes", y el consumo de algunos de ellos desembocaba, por
ejemplo, en una dolencia conocida actualmente en
Guatemala como empacho. Este tipo de dualidades psico-filosóficas fueron
extremadamente importantes en el pensamiendo religioso y social de los antigüos Mayas:
Frío-Calor, Hombre-Mujer, Día-Noche, Cielo-Tierra, etc.
De acuerdo a la evidencia en
esqueletos, usaron técnicas para practicar ciertas trepanaciones en el cráneo:
primeramente usaron la abrasión, que combinaron posteriormente con la trepanación y
los cortes. Las consecuencias de la trepanación tradicional iban desde la muerte
inmediata del paciente (nos imaginamos que en un número elevado de
intervenciones) hasta una supervivencia más o menos larga de otros
pacientes más afortunados; las marcas
dejadas en los cráneos van desde orificios de diversos diámetros y formas, hasta cicatrices
antiguas. Estas marcas son las que los antropólogos estudian para interpretar
las prácticas bio-culturales.
Los Mayas practicaban el "UAY", que
trata sobre la enfermedad en su estado primario. UAY nos dice que algunas formas
de enfermedad pueden deberse a disturbios de la persona interna: el
equivalente a la hipocondriasis sería un ejemplo.
La medicina Maya podemos decir que es Holística en su
naturaleza y toma en cuenta no solo lo físico, sino lo mental. (El
Holismo -del
griego
holos que significa todo, entero, total- es la idea de que todas las
propiedades de un sistema -biológico, químico, social, económico, mental,
lingüístico, etc- no pueden ser determinadas o explicadas como la suma de sus
componentes. El sistema completo se comporta de un modo distinto que la suma de
sus partes).
Emociones como
penas, depresión, enojo, miedo, etc. están plenamente relacionadas con la salud
del ser humano. Fundamental para la medicina Maya es el concepto de " fuerza de
la vida" o "Ch'ulel".
Podemos decir que la Medicina Maya
consta de seis principios fundamentales:
1. Ch´ulel es el primero de seis principios de la
Medicina Maya. Esta
fuerza de la vida esta en todos los lados, montañas, ríos, plantas, casas y
personas, y proviene de una fuerza espiritual divina. Ch´ulel es lo une a
todas las cosas y es importante para el médico Maya: conseguir nivelar el ch'ulel en el
cuerpo.Oraban hacia el lugar donde el ch'ulel era necesitado.
2. El segundo principio Maya es
que no existe separación entre el cuerpo y la mente, y que hay espíritus que nos
pueden ayudar a curarnos.
3. El tercero es el
reconocimiento de los ciclos naturales y la veneración de las plantas: los
sacerdotes "conversaban", no solo les hablaban. (En la ilustración
superior se muestra un sacerdote maya). El Chamán o Shaman usa
diversas plantas y desarrolla una relación especial con el sacerdote, ayudándole
en casos difíciles. También el "Way", animal acompañante, guiaba al
curandero. Un milenio más tarde los Aztecas copiaron, como muchas otras
manifestaciones culturales, éste ser, llamándolo NAHUAL.
4. El cuarto, reconoce que en la
curación integra de todas las dolencias y enfermedades, ningún componente o
factor es más importante que
otro. Esto incluye las oraciones, plantas, enfermo y sanador o sacerdote.
5. El quinto es el estado de la
sangre, que ayuda a distinguir enfermedades físicas de males espirituales,
ayudando a determinar
el tratamiento a aplicar.
6. El sexto es el principio de
"lo frío" y "lo caliente" que se aplica igualmente a enfermedad, comida y
plantas. (Ejemplos de enfermedades "Calientes" son: fiebres, vómitos y diarrea;
mientras que cólicos, estreñimientos y parálisis son ejemplo de enfermedades
"Frías"). La enfermedad sería, por lo tanto, un resultado de cambios bruscos de
temperatura, como mezclar una comida "caliente" con una bebida "fría". En estos
casos, el sacerdote o el shaman escogerían una planta caliente para tratar una
enfermedad fría y viceversa.
Por otro lado,
los Mayas conocían y usaban
frecuentemente los Masajes y Baños de vapor. El masaje abdominal Maya,
actualmente se ha comprobado útil para tratar -por ejemplo- síndrome
premenstrual, menopausia, cólicos, e infertilidad y su uso continúa con los
mismos fines terapéuticos en la actualidad en
Guatemala. El masaje se usaba combinado con baños de vapor. Uno de los baños de
vapor o “pib'naj” mas antiguos es el de Naranjo en el Altiplano Central de
Guatemala, fechado en el 800 a.C. El “zumpul-ché” se define como un baño para
mujeres después del alumbramiento. El baño de vapor se usaba también para
enfermos de fiebres, mordeduras o picaduras venenosas de reptiles y reumatismo. También se
usaban para purificar el cuerpo de "malos humores". En prácticamente la
totalidad de ciudades Mayas encontramos estos baños, en Piedras Negras, por
ejemplo hay ocho.
Entre los masajistas, diferenciamos
dos tipos o clases:
Los Kaq'chik'eles: que creen
que tienen una habilidad innata y que sus manos actúan por sí solas para
localizar la enfermedad. Confían en sus manos para diagnosticar y tratar
lesiones, usando una combinación entre intuición y experiencia. Primero el
huesero escucha la historia del paciente, luego examina la anomalía para
aplicarse posteriormente un lubricante en las manos y pasar éstas sobre el
cuerpo, presionando en busca de dolor. La
persona puede tener un golpe, magulladura o fractura: en éste caso usarán tracción,
presión e inmovilización para el tratamiento, siendo este concepto práctico y no
relacionado con lo sobrenatural.
Los Hueseros Tzu'tuhil'es en
San Pedro Atitlán representan una aproximación diferente. Ellos creen que su
vocación es un llamado divino (básicamente por medio de sueños o estados
de conciencia alterados por ciertas drogas) y usan en su trabajo objetos sagrados llamados huesos o "baq". Estos baq pueden ser huesos de animales pequeños, obsidiana,
pedazos de cerámica antigua, obsidiana o piezas de Jade antiguos. El huesero usa
estos objetos al realinear los huesos y luego usa las manos en el área para
finalizar el tratamiento, confiando en la ayuda divina.
A diferencia de
otras culturas, los mayas enterraban a sus muertos bajo las casas, tanto si se
trataba de palacios o pirámides, como si era una simple casa hecha de maderas y
ramas de palmera. Las tumbas más sencillas tenían algún recipiente u objeto
cotidiano que acompañaba al
muerto. Las correspondientes a grandes personajes o monarcas, situadas bajo los
edificios, eran auténticas y bien trabajadas cámaras funerarias en piedra; en
este caso se colocaban con la persona muerta una serie de piezas
cerámicas, figurillas, máscaras de mosaico de piedras preciosas o estuco, huesos
trabajados, joyas de jade, piezas de madera, restos de alimentos, etc. El
cadáver, una vez envuelto en sábanas, también se untaba con cilantro. Se
consideraba de buen gusto estético la deformación del cráneo
(ver fotografía)
de los miembros de
las familias acomodadas, para poder colocarles penachos
(esto se hacía a base de vendajes ya desde la más temprana niñez, casi desde el
nacimiento). Las tumbas más ricas se
han encontrado en lugares como Palenque (Chiapas, México), Copán (Honduras) y
Tikal (Guatemala), entre otros.
Los Mayas también eran habilidosos "dentistas".
La practica de decoraciones y "rellenos" dentales se inicia en el preclásico, y
fue popular y apreciada hasta el postclásico. Se hacían estas prácticas decorativas en los
dientes frontales de personas mayores de quince años; mientras que los rellenos
se hacían durante toda la vida de adulto. Los rellenos eran preferidos por las
mujeres, y las incrustaciones por los hombres
(ver foto adjunta, dentadura con incrustaciones de jade), aunque no era una técnica
exclusiva de ningún sexo. Generalmente se usaba Jade, Hematita, Pirita y
Turquesa, así como diversas sustancias orgánicas como material para obturación. Un caso llamativo
es el de Cancuén, una importantísima ciudad con talleres de Jade, en la cual no sólo los nobles
tenían acceso a estos trabajos, como lo demuestran los entierros de gente común.
Se han descrito más de 30 variantes, de acuerdo al status y área geográfica.
El uso médico del Cacao o Chocolate
(además del uso social, reservado para las clases nobles como bebida en diversos
actos y celebraciones), como remedio o complemento de otros remedios, está
documentado desde el período Preclásico. Se han descrito tres funciones
principales:
1) Tratamiento en pacientes para
ganar peso.
2) Para estimular el sistema
nervioso en pacientes apáticos, cansados o débiles.
3) Para mejorar la digestión, al
contrarrestar los efectos de un estómago lento o débil, estimulando la función
de los riñones e intestinos.
Otras Enfermedades tratadas con
chocolate o cacao incluyen: anemia, anorexia, fatiga mental,
baja producción de
leche materna, fiebre, gota, y como estimulador sexual (afrodisíaco).
La pasta de Chocolate era un
medio para administrar medicamentos de sabor desagradable, y además se usaban
las flores, corteza y hojas del árbol de cacao para lesiones de piel y
digestivas. Para tratar infecciones el cacao de combinaba con chiles y la
corteza del árbol de seda (Castilla Elastica).
Para tratar la fiebre, la receta
era preparar una bebida de 8 a 10 pepitas de cacao molido con maíz y flores de "
flor del maíz" (Calliandra anomala).
Se ha documentado el uso de más de 100 plantas de uso médico
por los Mayas, incluyendo el Aguacate, Zapote y Almendro, y hierbas como la
calaguala (Lycopodium), manzanilla, sábila y lechuga. La farmacopea Maya reveló
que el Chile (Capsicum sp) se incluye en muchas recetas para enfermedades de
origen infeccioso. En un estudio científico de 1996 realizado en Ohio (USA) se demostró
que los extractos tanto fríos como calientes del Chile inhibieron el crecimiento de
varios tipos de
bacterias como son: Bacillus cereus, Bacillus subtilis, Clostridium sporogenes,
Clostridium tetani, y Streptococcus pyogenes. (Cichewicz RH, Thorpe PA in J
Ethnopharmacol. 1996 Jun;52(2):61-70).
Una gran variedad de drogas y
bebidas alcohólicas como el Balché, fueron usadas en
las ceremonias y curaciones. La borrachera estaba relacionada con las prácticas
adivinatorias, lo que permitía la comunicación con su Way o su acompañante animal, y otras
fuerzas sobrenaturales en las que el individuo podía predecir el futuro o
entender eventos no comprendidos de otra manera, como enfermedades, el clima,
mala suerte etc. El Balché se hacía a base de la corteza del árbol del mismo nombre (Lonchocarpus
longistylus Pittier) y miel.
El Tabaco salvaje (Nicotiana
rustica, que es
mas fuerte que el doméstico y capaz de producir alucinaciones) y otras especies
de plantas se fumaban o administraban en enemas, para inducir el trance (usar
drogas psicoactivas analmente produce una reacción mas potente y rápida que
otras vías). Algunos nombres de hongos indican claramente su uso como una
llamado "k'aizalah okox": Hongo para perder el Juicio (Psilocybe cubensis).
Los Españoles documentaron que los Mayas añadían tabaco o piel de Sapo a sus
bebidas alcohólicas para aumentar sus efectos.

El Cactus Peyote
(Lophophora
wiliamsii), conocido en Centro América como "Aguacolla" fue muy usado
también con diversos fines: entrar en trance (sacerdotes), como anestésico, etc. Los
Sacerdotes Españoles describieron su uso medicinal en muchas enfermedades y en
ceremonias, diciendo que el sujeto intoxicado tenía "visiones horribles".
La "Florifundia"
(Brugmansia arborea) es una planta psicoactiva, que se usaba en ceremonias o
como ayuda para dormir. Todas
ellas pudieron haber estado asociadas con el ritual de autosacrificio, para
disminuir el dolor y comunicarse mejor con los dioses.
Destaquemos que El Cactus Peyote (ver
foto) todavía en la
actualidad sigue cobrando especial protagonismo, bien entre tribus indígenas
descendientes de las antiguas civilizaciones precolombinas, bien como droga de
culto por un sinfin de personas que visitan anualmente la localidad de Real del
14, ya famosa por albergar este tipo de "turismo" característico. El Peyote -de sabor amargo debido a
que contiene unos 60 alcaloides- ha perdurado a lo largo de los siglos como una
especie sagrada para algunas culturas indígenas mexicanas, y su consumo se
realiza casi de la misma forma en que lo realizaban las antiguas civilizaciones
precolombinas. Pero la
característica más conocida de esta planta es el singular efecto alucinógeno que
produce en el organismo al ser ingerida. Es capaz de provocar estados anormales de
conciencia que ocasionan alteraciones visuales, auditivas, táctiles, olfativas e
incluso gustativas. Por esta razón el extracto de este cactus es visto por
algunas culturas como portador de inteligencia y es considerado "instrumento divino",
fuente de una profunda y misteriosa sabiduríae inspiración .Fray Bernardino
de Sahagún estimó, tomando como base diversos hechos históricos de la cronología
india, que el peyote fue conocido por los chichimecas y toltecas por lo menos
1900 años antes de la llegada de los europeos. Estos cálculos darían a esta
planta divina de México una historia de unos dos milenios, señala la fuente. Las
crónicas españolas contaban que aquellos nativos que comían el peyote eran
poseídos por terroríficas visiones demoníacas. El consumo del peyote fue
duramente sancionado por la Santa Inquisición desde 1617.
El farmacólogo alemán Arthur Heffter extrajo la mescalina
del peyote en 1896, dándose el primer caso de un compuesto alucinógeno aislado
por el hombre. La ingestión de esta mescalina
provoca fuerte alteración de la conciencia. Esa sustancia es tóxica en dosis mayores a
0.5 gramos y produce síntomas como náusea severa, vómito, taquicardia, ansiedad
e hipertensión arterial. Un riesgo importante al consumir la mescalina es la
aparición de un síndrome psicótico en algunas personas. Según la tradición, el
peyote posee propiedades medicinales y es empleado para tratar la
artritis, diabetes, molestias intestinales, efectos ocasionados por la
mordedura de serpiente, picadura de escorpión y algún tipo de envenenamiento. Los
Huicholes, una de las culturas indígenas mejor preservadas, son grandes
peregrinos para llegar a las zonas donde abunda el Peyote. Cada año emprenden un viaje a
Real de 14 en el estado de San Luís Potosí , el remoto desierto donde se
da el Divino Luminoso (el peyote, cactus que contiene la mescalina) y en el que tiene su morada la divinidad Tamatz Kallaumari, el
Bisabuelo Cola de Venado. Esta región es para los huicholes una tierra santa.
El antropólogo y escritor mexicano Fernando Benítez,
que
acompañó a los Huicholes en una peregrinación al desierto de Catorce, nos explica que
allí
realizaron los dioses sus hazañas creadoras en el tiempo originario y apenas hay
roca, manantial, planta, caverna, abismo o cerro que no esté ligado a un tiempo
mítico o un ritual complicado. Es un espacio sagrado en donde los chamanes abren puertas inexistentes (o más bien, míticas) con sus cetros
de plumas de águila. En el plano del mito, el cactus sagrado es al mismo tiempo
peyote, venado y maíz . El peyote no recibe del exterior su investidura divina,
sino que es sagrado en sí mismo: al huichol le basta comerlo para sentir que
ha comulgado con un dios. El cactus lo aparta de sus convenciones y de sus
reglas, al permitirle entrar en contacto con la divinidad, relacionarse con los
muertos sin estar muerto y separar los velos que ocultan el futuro. Objeto
secundario de curación y poderoso revelador del alma para estos Indígenas Huicholes.
Originarios
del Oeste central de México viven en la Sierra Madre Occidental, principalmente
en los Estados de Jalisco y Nayarit. Los huicholes hablan una lengua del grupo
corachol que está cercanamente emparentado con el grupo nahua o aztecoide.
Además han recibido influencias mesoamericanas, lo cual se refleja en que el
huichol tiene rasgos típicos del área lingüística mesoamericana.
Como podemos comprobar, al igual que
pueblos indígenas descendientes de Aztecas y Mayas todavía sobreviven en la era
actual, también muchas costumbres, mitos, supersticiones, creencias, plantas
medicinales, hierbas curativas y ciertas drogas con origen precolombino, también
se erigen como últimos protagonistas de una antigüedad que se niega a ser
olvidada.
Bibliografía:
El pensamiento religioso de los antigüos
Mayas (Miguel Rivera Dorado); Mayab Medicine (web
site); Moines Mayas Free Fr (web site); Authentic Maya (web site); Tierra América net (web site); Página
12.com.ar (web site); wikipedia (web site); mnat.es Els Mayas (web site)
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